Términos que definen nuestro trabajo.
En el ámbito de la justicia ambiental hay muchas palabras largas y siglas, e incluso el propio término “justicia ambiental” no es algo que la mayoría de la gente utilice en su vida cotidiana.
A continuación, le ofrecemos algunas definiciones clave que ayudan a explicar nuestro trabajo y a hacerlo más accesible para todos.
Justicia medioambiental
La justicia medioambiental es un concepto que busca garantizar que todas las personas, independientemente de su raza, origen étnico o situación socioeconómica, tengan el mismo derecho a vivir en un entorno seguro y saludable. Reconoce que, a lo largo de la historia, algunas comunidades han soportado una carga desproporcionada de contaminación y otros daños medioambientales, y tiene como objetivo corregir esta situación mediante la promoción de políticas y prácticas que aborden las desigualdades medioambientales y empoderen a las comunidades afectadas. En esencia, la justicia ambiental consiste en crear un mundo más justo y equitativo en el que todas las personas puedan prosperar y disfrutar de los beneficios de un entorno limpio y saludable.
Ecologismo interseccional
El ecologismo interseccional, término acuñado porLeah Thomas, es un marco conceptual que reconoce la interconexión entre las cuestiones sociales y medioambientales y busca abordarlas de manera inclusiva y equitativa. Reconoce que los problemas medioambientales no pueden separarse de otras formas de opresión, como el racismo, el sexismo, el clasismo y la discriminación por discapacidad, y que las comunidades marginadas suelen ser las más afectadas por la degradación medioambiental. El ecologismo interseccional tiene como objetivo poner en primer plano las voces y experiencias de estas comunidades y dar prioridad a sus necesidades en la política y el activismo medioambientales. Al reconocer y abordar la naturaleza interseccional de las cuestiones medioambientales, podemos crear un mundo más justo y sostenible para todos.
Riqueza medioambiental
La riqueza medioambiental se refiere al valor colectivo de los recursos naturales, los servicios ecosistémicos y la biodiversidad que sustentan la vida en la Tierra. Abarca no solo el valor económico de estos recursos, sino también su valor intrínseco y cultural. La riqueza medioambiental es fundamental para el bienestar humano, ya que nos proporciona aire y agua limpios, alimentos, medicinas y un sinfín de beneficios adicionales. Sin embargo, a menudo se infravalora o se pasa por alto en la toma de decisiones económicas, lo que da lugar a prácticas insostenibles y a la degradación del medio ambiente. Por lo tanto, reconocer y proteger la riqueza ambiental es esencial para garantizar un futuro sostenible para nosotros y las generaciones futuras.
Infraestructura verde
La infraestructura verde se refiere al uso de sistemas y procesos naturales para proporcionar una amplia gama de beneficios medioambientales, sociales y económicos. Incluye elementos como tejados verdes, jardines de lluvia y bosques urbanos que pueden ayudar a gestionar las aguas pluviales, reducir el efecto isla de calor urbano, mejorar la calidad del aire y potenciar la biodiversidad. La infraestructura verde es una alternativa sostenible a la infraestructura «gris» tradicional, como el hormigón y el acero, cuya construcción y mantenimiento pueden resultar costosos y que pueden tener impactos ambientales negativos. Al incorporar la infraestructura verde en nuestras ciudades y comunidades, podemos crear lugares más habitables y resilientes que beneficien tanto a las personas como al planeta.
Resiliencia climática
La resiliencia climática consiste en garantizar que las comunidades, especialmente aquellas que han sido históricamente marginadas o que se encuentran en situación de vulnerabilidad, cuenten con las herramientas necesarias para soportar los efectos del cambio climático y recuperarse de ellos. Implica crear estrategias justas y equitativas que protejan a todas las personas, independientemente de su origen, frente a fenómenos meteorológicos extremos, el aumento de las temperaturas y otros retos medioambientales, al tiempo que se abordan las disparidades sociales y económicas subyacentes que pueden hacer que estas comunidades sean más susceptibles de sufrir daños relacionados con el clima.
Espacios verdes
Los espacios verdes son zonas naturales llenas de vida y refrescantes que se encuentran en los paisajes urbanos. Abarcan parques, jardines y zonas arboladas, y sirven como refugios para el descanso, el ocio, la práctica de tradiciones, el equilibrio ecológico, etc. Estos espacios realzan el atractivo estético de nuestro entorno y contribuyen a nuestro bienestar físico y mental, fomentando una conexión más profunda con el mundo natural.